lunes, 3 de diciembre de 2007

____________________________________________________________________


___________________________________________________________________________



Rodrigo de Las Riberas, diseñador gráfico

"HAY QUE OFRECER BUENO, BONITO Y BARATO, PERO HARTO"


Por Yasna Araya

El diseño es un ámbito muy amplio, donde las capacidades creativas son determinantes del éxito que se alcanza. Sin embargo, el campo laboral de esta carrera es bastante estrecho, lo que deriva en que muchos de quienes la practican mantengan un bajo perfil. Entre imágenes, sonidos y animaciones en flash, uno de aquellos exponentes emerge de las sombras para contar su historia.


Rodrigo es un hombre sencillo. Tanto su apariencia, vestimenta, gestos, palabras y el entorno que lo rodea, no denotan ni el más mínimo grado de extravagancia. Aún así, acercarse a él y conocer su interior no es cosa fácil. Al comienzo esquiva la mirada y las ideas se le mezclan al intentar manifestarlas, pero luego de un rato, parece conseguir la confianza que necesitaba y se expresa con soltura.


A sus 27 años, tiene dos títulos profesionales: técnico universitario en publicidad en la Universidad de Santiago, Usach, y técnico en diseño gráfico en el Instituto Duoc UC. Ambas carreras requieren un trabajo minucioso pero dinámico y guardan una estrecha relación con la creación de elementos novedosos y cautivadores.


Dice no tener preferencias específicas por ciertas actividades, sino que le gusta hacer muchas
cosas a la vez y mantenerse siempre ocupado. Le habría gustado poder vivir del rock, pero como es algo complicado tomó la decisión de estudiar. Ahora aprovecha cualquier oportunidad que se presente para tocar música con sus amigos.


La mayor parte del tiempo la destina a trabajar y admite que le gusta estar estresado: “igual me gusta eso, por lo que te decía al principio, cachai, me encanta hacer cosas y trato de no quedarme en la casa porque soy medio depresivo, entonces prefiero mantenerme ocupado que ponerme a pensar leseras”. Producto de su afán por realizar muchas tareas simultaneas y con rapidez, una de las cosas que más le molesta es cuando la tecnología no funciona como debería.


- ¿Siempre quisiste estudiar publicidad y diseño juntos?

- No, no sabía bien. Hubo un año, en el 99, que estudié filosofía en la Chile, un año. En realidad cuando salí del colegio no sabía muy bien que quería, em… pero sabía que era algo humanista, de todas maneras, la matemática no, ¡en la vida! (risas).


- ¿Qué te llevó a estudiar publicidad finalmente?

- Me puse a buscar qué carrera podía ser como entretenida y, bueno, en ese tiempo era muy carretero entonces también pensaba en algo que llevara carrete, diversión y un poco de estudio. Era la opción que más me entretenía. Me acuerdo que en ese tiempo grababa hartos comerciales en vhs y que me llamaba mucho la atención saber de producción de películas, de televisión, entonces como que ese lado me tincó.


- ¿Y diseño por qué?

- Porque cuando salí de la carrera me quedé en pelota. Me di cuenta que había estado ahí tres años y que no sabía nada. Por eso decidí estudiar diseño para complementar el titulo que ya tenía y para pulirme. Me acuerdo que hice una práctica para poder sacar el titulo en la Usach y fue un desastre; ahí me di cuenta de que me faltaba mucho todavía, entonces por eso opté por seguir estudiando diseño después.


- ¿Las carreras que finalmente seguiste, tienen relación con lo que querías ser cuando niño, por ejemplo?

- Em… no sé. Yo quería ser como estrella de rock, también me acuerdo que a mi papa le hacia comentarios de que quería ser futbolista. Lo otro que quería ser era taxista, me llamaba la atención manejar un taxi en la noche. Entonces tener algo así definido, como quiero ser astronauta o bombero, no era muy de mi tipo, como que siempre con cosas así medias cuáticas.


UN CAMPO LABORAL INESTABLE

Rodrigo señala que las oportunidades de trabajo para un diseñador no abundan y que “es brígido… porque hay dos opciones: tienes que ser demasiado seco, cosa que no soy, o tienes que tener muy buenos contactos, cosa que yo no tengo”. Cuenta que muchos de sus colegas, a pesar de estar titulados, hoy “trabajan en bancos o de mozo, nada que ver, cachai, y los que trabajan en agencias no están tampoco muy estable”.


- ¿Cuál es, a tu juicio, la principal dificultad para conseguir trabajo?

- Lo que pasa es que en este negocio hay muchos tipos frescos, que te contratan por un año como “eterno practicante”, pagándote muy poco, prometiendo que te va a contratar, hasta que encuentra a otro más pavo que uno y chao, pa’ la casa. Así se van rotando los personajes en las agencias, osea, dudo que alguien haya estado trabajando más de tres años en una sola agencia, es como un poco inestable la oferta laboral. Yo creo que la idea está en independizarse; mi campo va por la independencia, hay que atacar a las pymes y ofrecer bueno bonito y barato, pero harto.


- ¿Y cómo es el sueldo que reciben?

- Depende. Yo trabajé en agencia un año y me pagaban 250 mil pesos mensuales, que no es mucho, osea, es más que el mínimo pero no es tanto, con eso no mantienes a una familia tampoco. Pero, ponte tú, tengo un compañero, que es como el que está ganando más y gana 7 gambas, pero no he sabido de sueldazos, no es como haber estudiado medicina o periodismo (risas).


- ¿Cuántas veces has trabajado en lo que estudiaste?

- Como dos veces…


- ¿Pero contratado o como practicante?

- Em… no, nunca he estado contratado en una agencia, pero si he trabajado de forma independiente, harto, y como practicante, o como free lance, ahí me pagan por pega o por media jornada. Pero así como con contrato y todo eso, no, no tengo idea lo que es estar en una Isapre ni lo que es una AFP.


- ¿Cuál sería la clave para que un diseñador consiga trabajo?

- Puede ser… yo creo que pasa mucho por el nivel de “engrupimiento” que tenga la persona, la dura, osea si se venden bien la van a lograr, y yo en realidad no tengo mucho esa onda de venderme, entonces se produce algo contradictorio. Yo en realidad no me vendo mucho, osea trato de venderme lo menos posible o bajo mis reglas, cachai, entonces a lo mejor por eso me cuesta más. A lo mejor si fuese más sistemático me sería más fácil, pero igual como que la rebeldía del rock todavía está en las venas (risas).


UNA MEZCLA DE ESFUERZO Y HONESTIDAD

Entre todas las cosas que ha hecho en la vida, Rodrigo reconoce que la que más lo enorgullece es haber estudiado diseño “porque lo pagué yo y me costó caleta sacarlo… trabajé un montón para poder juntar las monedas…”. Hoy considera que valió la pena el esfuerzo.


- ¿Qué trabajos te han dejado más satisfecho?

- Em… con unos amigos hicimos una campaña para una zapatería que se llama Gotta. Eso fue un pituto de nosotros, lo sacamos adelante nosotros, hicimos toda la producción, todo, y fue entretenido, fue bueno y rico haberlo hecho así. Ahora también están bien entretenidas las pegas que estoy haciendo.


-¿En qué estás ahora?

- Trabajando como free lance en Consalud y en Mapcity y haciendo la práctica en una agencia de diseño. Lo que hago en Mapcity es como bien entretenido, osea son marcas grandes pero igual pagan como free lance, pero estás trabajando, por ejemplo, en una pieza gráfica que va a salir en el diario, cachai, y después verla impresas es como algo igual rico, se proyecta harto.


- ¿Y tú, como te proyectas? ¿Tienes alguna meta o sueño?

- Em… no, ya lo hice todo. Podría morirme tranquilo…


- ¿De verdad?

- Osea si, igual me quiero independizar, eso más que nada. Y las cosas típicas que yo creo que todos quieren como viajar, no sé, en algún minuto tener familia, cachai, pero eso ya son como clichés. Incluso la independencia también puede llegar a ser un cliché, pero por ahí va. Creo que en el fondo quiero dejar de pedir favores, eso sería la máxima meta.


- ¿Qué interpretación te gustaría que tuvieran quienes lean esta entrevista?

- Em… no sé. Creo que como ha sido la linea de la entrevista, así como una persona honesta, a calzón quitado, con trasparencia. Me gustaría que se reflejara que soy una persona trasparente, que no va a venir con cuentos de que la cosa es fácil, que todo se da en bandeja porque no es así.


- ¿Qué le dirías a los que desean estudiar diseño?

- Que lo hagan porque hay pegas, pero hay que moverse, osea, si te quedai esperando a que te llamen, olvídalo, no es como otras carreras tradicionales en que realmente te puedes quedar esperando a que te llamen. Tienen que moverse, golpear un millón de puertas, no bajar los brazos, pasar muchas vergüenzas, bajonearse, pasar por que te traten mal o te tiren pa abajo. Si vas a estudiar diseño o publicidad se requiere un nivel de aperramiento, osea, si no eres jugao’ o eres una persona muy débil o demasiado sensible, es recomendable que no lo hagas porque pueden haber muchas potenciales frustraciones en el camino. Si eres una persona como débil de carácter o algo así, mejor que no porque vas a sufrir mucho y sería recomendable que buscaras otra cosa.


- ¿Y tú buscarías otra cosa? ¿Volverías a filosofía?

- ¡Volveré!, pero cuando tenga más de qué hablar. Cuando era chico no tenía mucho de qué hablar, era un loco que recién había salido del colegio, católico más encima, de una burbuja, entonces no cachaba nada. Cuando estaba ahí tenía unos compañeros que tenían como 50 o 60 años, eran así como un grupo de viejos jubilados ya y eran secos en las clases, si habían vivido toda una vida, entonces sabían porque sabían de la vida, cachai. Entonces como que los vi y dije “eso quiero pa’ mi”, así que volveré a eso pero cuando sea viejo, cuando ya tenga una vida hecha. Volveré a filosofía porque todavia me gusta caleta.

¿A la misma Universidad?
- A la Chile, ojalá sea en la Chile de nuevo, en el Gómez Millas…


____________________________________________________________________

____________________________________________________________________


El trabajo constante y hecho en casa

VERGUENZAJENA: ABRIENDO PUERTAS A PATADAS

Entre torres de amplificadores, un atado de cables y nubes de humo de cigarro, se percibe un
potente sonido emergente: cuatro jóvenes que con mucha dedicación fabrican su propia música y entregan al público, más que canci
ones, la esencia misma de los sentimientos.

Por Yasna Araya

Esta es la escena: es día sábado, son las 19 horas y ha concluido el ensayo de Verguenzajena, una banda de cuatro jóvenes de La Florida que cada fin de semana se reúnen para crear temas nuevos, o bien, para practicar el ya probado repertorio musical, hacer algunos arreglos y perfeccionar el sonido.

Sus integrantes son Daniel “Putty” Águila en la guitarra principal, tiene 19 años y recientemente congeló sus estudios de geografía; Hernán “Skizo” Beiza en el bajo, tiene 20 años y estudia comunicación multimedia; “Keko” en voz y guitarra, tiene 20 años y estudia Pedagogía en Artes Musicales; y Diego “Bebé” Santibañez en la batería, que a sus 17 años cursa tercero medio.


El nombre de la banda resulta bas
tante sugerente y es el punto de partida para indagar más allá. Keko cuenta que Verguenzajena –como denominación– fue idea de su hermano, quien era parte de la formación original de la banda, y además porque “…cuando tocábamos antes en vivo, antes (recalca), dábamos vergüenza ajena… era una vergüenza vernos tocar”. Sin embargo, tras asistir a una presentación del grupo en un recinto de Santiago centro y observar su despliegue sobre el escenario, es preciso admitir que el nombre ya no le queda muy bien.

Desde sus inicios, bordeando el año 2000, Verguenzajena ha tenido diversos integrantes. Por los tres instrumentos han pas
ado compañeros de colegio, hermanos y amigos. La formación actual tiene casi tres años.

A lo largo de su trayectoria han lanzado dos demos llamados Dando Vergüenza, de 2001, y 02-03, a comienzos de 2003. Ambos fueron costeados por ellos y grabados en un estudio improvisado en la casa de Keko. A
demás, en2004 lanzaron un disco titulado Nueva Ilusión, que difundieron en tocatas, en el Eurocentro y entre amigos y conocidos.

Las influencias de cada miembro de la banda son bastante diversas: oscila
n entre Bbs Paranoicos, No Use For a Name, Jaco Pastorius, Los Rodríguez y unos toques de música clásica. Si bien les cuesta encasillarse en una categoría y definir el estilo musical de la banda, finalmente se describen como “hardcore melódico con sus toques de rock, pero así como baladas de rock…”, afirma Putty, guitarrista, moviendo las manos como si formara una esfera que engloba todos aquellos matices.

Sus canciones hablan de las distintas emociones y sentimientos. Están dirigidas a todo tipo de público, aunque mayoritariamente suele estar entre los 14 y 21 años. Al componer, cada uno de los integrantes tiene la libertad de crear una base, la que luego se ensaya y en conjunto se le hacen los arreglos pertinentes.
El tiempo que les toma este proceso es bastante relativo: algunas canciones han tardado semanas en crearse, mientras que otras surgen en una tarde de ensayo.

Para ellos lo que más im
porta es que cada uno componga sus propios temas y se preocupe de hacer música en vez de vender. De todas formas, piensan que el éxito que alcance un grupo no depende sólo del contenido de sus canciones, sino también de las oportunidades y los medios económicos que tengan para costear la grabación de un disco con sonido de alta calidad, sonar en las radios y ser reconocidos.

Según Keko, que una agrupación emergente ingrese a la escena musical chilena no es tan fácil: “Es como entrar a empujones
: más que tener la llave es como botar la puerta a patadas”. Si bien consideran que Internet es un medio que está saturado con bandas, admiten que les ha permitido darse a conocer un poco más y ser invitados a algunas tocatas. Es preciso mencionar que Verguenzajena es capaz y –además– tiene la disposición de tocar en cualquier lugar.



LA PASIÓN POR LA
MÚSICA

Los jóvenes organizan su tiempo para cumplir con las obligaciones de la universidad o del colegio, respectivamente, y con las del grupo. Cuando se trata de los estudios, la banda se flexibiliza un poco y tolera que alguno falte a uno de los compromisos, aunque debe avisar con anticipación para que el resto pueda reorganizarse. De todas formas “ …esa junta va igual. Esa es como la regla” y “tratamos de ser bien organizados en ese aspecto” afirma Keko.

Putty advierte que para ellos la música es una vía de escape, donde cada uno –por cuenta propia– sale de sus o
bligaciones y toca un rato para relajarse. Esta pasión por la música los ha llevado a formar proyectos paralelos, los que divulgan entre amigos y con las personas más cercanas. Keko ha creado una serie de canciones y muchas difieren del estilo característico de la banda. En su tiempo libre, Bebé tiene una banda con un par de compañeros de curso. Hasta hace un tiempo, Putty y Skizo tenían una banda llamada PSU (Por Siempre Unidos), junto a Yuyo (Cristopher Jiménez) y Juans (Hans Poffald).

Por estos días la banda está trabajando en el arte del nuevo disco, que fue grabado hace unos meses y cuyo nombre aún no está definido. Éste saldrá a la venta una vez que el sonidista, Howard Huanmachano,
concluya con las mezclas y la banda consiga un sello que los apoye en su lanzamiento.

Los planes a futuro apuntan a seguir tocando en vivo, sonar cada vez mejor y llenar un lugar con personas que realmente gusten de su música. También está en curso la grabación de un video, probablemente del single del disco.

Los conocimientos y habilidades que tienen los integrantes del grupo, les permite crear temas de alto nivel y con un contenido muy amplio. Verguenzajena es una ba
nda emergente que con mucho esfuerzo trabaja por mejorar la escena musical actual y presentar la calidad de un producto nacional.


















__________________________________________________________________________


___________________________________________________________________________

Bajo Presión, compañía de teatro escolar

APLAUSOS POR EL TRABAJO BIEN HECHO

El teatro es una disciplina social y transversal. Puede agrupar a personas de todas las edades y preferencias, ya que no hace exclusiones ni distinciones de ningún tipo. Por medio de él se pueden transmitir diversos valores y enseñanzas, a la vez que fomenta la libre expresión e incentiva una sana y agradable convivencia entre quienes lo practican.

Por Yasna Araya

Patricia Epuñam tiene 32 años y hace 5 años que realiza clases de teatro a niños y jóvenes. Estudió actuación, pedagogía teatral, dirección teatral y –actualmente– pedagogía básica.

Por estos días trabaja en dos colegios de La Florida. En el colegio Brother School, teatro es una asignatura obligatoria, donde cada curso tiene 42 alumnos y la enseñanza “es más dificil porque son mayoritariamente niños en riesgo social y hay que agarrarlos por cualquier lado”, afirmó la profesora. A quienes no quieren actuar, dependiendo de sus preferencias, los deja a cargo de la musicalización o dirección de la obra, a fin de tomar la mayor cantidad de intereses de los alumnos y que todos participen.


En el colegio Nueva Era Siglo XXI teatro es un taller electivo y tiene alumnos desde 1° básico a IV° medio. Aquí la motivación de los estudiantes es mayor, lo que derivó en la creación de la escuela de teatro, después de las horas de clases establecidas, y la compañía teatral Bajo Presión.

La profesora dice que “con ellos, como tienen más horas de clases, es mucho más fácil trabajar. Ellos se quedan después de las horas de clases, lo que es motivación personal; invierten tiempo en eso”.

Ésta agrupación la conforman doce estudiantes del colegio Nueva Era Siglo XXI y siete ex – alumnos, cuyas edades fluctúan entre los 12 y 24 años –aproximados–. El tiempo que destinan a la preparación de la obra depende de la extensión de ésta y del trabajo que se logre en los ensayos, realizado todos los miércoles y viernes, de 16:00 a 19:00 horas.

Los integrantes de Bajo Presión coinciden en que el teatro no es sólo una instancia de diversión, sino una forma de expresión. Álvaro (17 años) señala que “cuando trabajas en teatro, todo lo que tu sientes o lo que piensas lo vas personificando, lo enfrentas, como que uno deja de guardar los sentimientos y los ves como personas, entonces te ayuda a expresarlos”. Belén (16 años) afirma que sobre el escenario “uno deja de ser uno mismo y todos los problemas ya no existen, estás en otro mundo, es una cosa que realmente te distrae y lo haces de corazón”.

APRENDIENDO CON EL ARTE

Observar los logros y progresos de sus alumnos, han hecho que Epuñam valore la enseñanza a través del teatro. Para ella “ver que un alumno fuera del escenario es super tímido y arriba es otra persona, que no se notan ni siquiera los problemas de lenguaje arriba del escenario y ver cómo se van superando de a poco en lo personal”, justifica el esfuerzo realizado durante el año y hace olvidar todas las rabias y situaciones adversas.

Los niños y jóvenes que forman Bajo Presión declaran que el teatro les ha enseñado a reaccionar ante distintas personas y situaciones. Paulina (16 años) reconoce que ha aprendido muchas cosas, “desde ser responsable hasta cosas técnicas, aprendes de todo, a hablar, maquillaje, iluminación, a comprometerte con las cosas y a trabajar en equipo”. Catalina M. (14 años) señala que en teatro “uno puede hacer cosas que nunca va a hacer sin actuar, por ejemplo, en la calle yo no andaría haciendo el ridículo y el teatro te da esa posibilidad, como que uno se desahoga arriba del escenario y se pasa bien igual”.

La posibilidad que les brinda el teatro de representar distintos personajes, hace que los niños pierdan la timidez y se sientan más seguros. Natalia (12 años) manifiesta que ha “aprendido a ser más expresiva porque antes era así muy cerrada y también con los compañeros se aprende… se aprende a ser compañeros de verdad”. Catalina R. advierte que ahora puede relacionarse con los demás y “no tenerle vergüenza a nada, o sea, puedo ponerme un disfraz de pollo y darme vueltas por el patio, tengo más confianza en mi misma”.

Pertenecer a un grupo teatral les ha enseñado a valorar más el trabajo que hay detrás de cada pieza, ya sea de teatro, cine o televisión. De forma análoga, Cristián (14 años) señala que al presentar la obra “la gente se da cuenta de que tuvimos un trabajo antes, que preparamos la obra, que la ensayamos harto, que le pusimos todo nuestro esfuerzo”, lo que se ve reflejado en los aplausos.

LA CONSTANCIA LLEVA AL ÉXITO

Las obligaciones impuestas por el colegio hace que los estudiantes deban organizar su horario para cumplir con las clases habituales y también con los ensayos de Bajo Presión. Vanesa (15 años) cree que la clave es darse el tiempo “porque a veces parecen muchas cosas pero si uno lo analiza no es tanto, es más la exigencia de uno mismo. Pero organizarse y hacer las cosas, porque a veces uno dice y después no hace nada”.


Pablo (14 años) cuenta que el teatro “siempre ha sido como mi prioridad, entonces, si tengo que hacer algo lo dejo para después de teatro o no lo hago ese día. Es que más que gustarme, como que me llena, por eso no lo cambio por nada”. En cambio, Belén considera que “más allá de que el teatro sea una prioridad y hacerlo porque es una pasión, lo hago porque es un compromiso y si uno no se compromete bien embarra a todo el grupo”.


La compañía Bajo Presión ha participado en varios encuentros teatrales, muchos de los cuales ha ganado. El apoyo del colegio aumentó a medida que la evolución y el trabajo de los estudiantes se ha visto reflejado en sus triunfos y en la importancia que tienen no sólo dentro del colegio, sino que a nivel comunal y provincial.

Sus miembros coinciden en que lo que hace única a la compañía es la buena relación entre ellos, marcada por la confianza y la tolerancia, lo que deriva en un provechoso trabajo en equipo. Presentar una obra de elaboración propia, además de encargarse del vestuario, maquillaje, escenografía e iluminación, los hace ser más humildes ante sus triunfos.


Los temas que se tratan en las obras son siempre creaciones de los alumnos, trabajadas de forma colectiva, y en ciertas ocasiones también el guión es escrito por alguno de ellos. Cuenta Epuñam que “este año, a diferencia de otros años, el texto también estaba echo por una de las alumnas, entonces tenía un valor agregado”.


La obra que este año elaboró Bajo Presión estaba enfocada en el femicidio y con ella se intentó ejercer un llamado de alerta en la población. Obtuvieron primer lugar en el encuentro comunal, premio a mejor actriz y segundo lugar a nivel provincial. Además se presentaron en la Universidad de las Comunicaciones, Uniacc, y en el Instituto Duoc UC.

Cristina (15 años) es la autora del guión de la obra mencionada. Ella advierte que “el éxito de la compañía se debe a que tenemos capacidad crítica y la confianza para decirnos las cosas a la cara. Somos constantes, ensayamos harto hasta que salga bien, nos tomamos el tiempo y después nos damos cuenta de que valió la pena”.

Los sucesivos logros conseguidos por Bajo Presión, son fruto del esfuerzo de quienes integran la compañía y de la dedicación de su directora y profesora Patricia Epuñam. Hugo (16 años) asegura que ella mantiene una relación muy cercana con sus alumnos y que “nosotros hemos puesto de nuestra pare y ella ha puesto parte de su vida en nosotros, lo que hace que le paguemos siendo así como somos”.

La profesora afirma que “lo que les he tratado de enseñar a los chiquillos es el trabajo bien hecho, osea todo, desde poner un clavo hasta aprenderse un texto, todo, todo” a la vez que manifiesta lo orgullosa que está de sus alumnos y de cada aplauso recibido.


MIRANDO HACIA ADELANTE

La mayoría de los integrantes de Bajo Presión quiere estudiar teatro, ya sea una vez que salgan del colegio o después de cursar otra carrera. Cuentan que muchas veces sus padres y quienes los rodean los intentan persuadir de que opten por otra carrera, “te dicen que aún te queda tiempo para pensarlo y esperan que les digas que vas a estudiar medicina o física”, afirma Belén.


Cristina quiere estudiar derecho y es una de las razones que la motivó a ingresar al grupo. Ella dice que “para poder convencer a un juez tengo que saber teatro, también para poder defender a alguien que no lo merece o que no quiero defender”.


En un futuro próximo, Bajo presión podría llegar a ser una compañía teatral profesional “porque hay mucha gente que está estudiando teatro en el grupo y otros que ya se han planteado la posibilidad. Tal vez vamos para allá en algún momento”, dice Epuñam. Sin embargo, sólo llama a sus alumnos a esforzarse cada día más, teniendo los pies bien puestos en la tierra de que –por lo pronto– son una compañía de teatro escolar.


___________________________________________________________________

___________________________________________________________________


Geraldine Moreno:

INTENSA FEMENEIDAD MORENA

Entre hilos de colores, cierres, goma eva y su máquina de coser, Geraldine Moreno da vida a los accesorios que conforman Moreno Morena, su reciente marca.

Por Carolina Roco.

Sentada con su máquina, Geraldine Moreno, o Gery como le dicen sus cercanos, se concentra en terminar de coser lo que pronto serán accesorios, los que hace en una esquina de su casa donde desarrolla su negocio. Un sin fin de colores y formas se descubren al observar sus diseños, que abarcan desde monederos, bolsos y croqueras hasta aros, collares y ropa, buscando alcanzar al máximo la identidad femenina.

Tiene 29 años y es heredera de la capacidad artística de su familia. Al salir del colegio decidió estudiar diseño en la Universidad Mayor, de donde egresó hace seis años. Confiesa que no se imagina en una oficina trabajando con horarios y rutinas.

Morena Moreno es el nombre se su marca, la que comenzó formalmente y en solitario este año. El nombre es un juego de palabras y creatividad que buscan representar la esencia de ésta misma. Moreno surge como derivación de su apellido y a la vez Morena representa la femeneidad. “Moreno Morena, porque mi apellido es Moreno y morena asemejando la identidad que provoca mi marca, por lo que significa darle lo femenino”.


La mayoría de los nuevos diseñadores y artistas comienzan sus trabajos autofinanciándose y Geraldine no es la excepción. Hoy, su marca se financia a través de lo que ha generado en proyectos anteriores. Confiesa que sus mayores impedimentos radican, en su mayoría, en la creación formal de una pequeña empresa. “Los obstáculos están en la falta de información sobre cómo se inicia un negocio, qué hay que hacer en impuestos internos, cosas súper formales pero que no se saben, que no te las enseñan en la universidad”, explica.

En este mismo tema, reconoce que la mayoría de los fondos se le dedican a los artistas y que los diseñadores no tienen mucho conocimiento de. “Casi todos esos fondos son más para artistas, los diseñadores no los conocen mucho entonces no postulan, recién ahora se está abriendo pero por lo general son para artistas”, agrega.

Si destaca la labor de Chile, país del diseño, agrupación que busca promover el desarrollo del diseño e introducir esta profesión al mundo empresarial. “Allí ayudan a los diseñadores a formar su empresa, a ser emprendedores. Como eres emergente te ayudan y te incluyen en las actividades de diseño que hayan”. Es esta organización la que le permitió participar en el Passion Tour, encuentro internacional donde los anfitriones contaron con sus accesorios y al mismo tiempo con un estand de afiches que le permitieron promocionarse.

Es evidente su capacidad artística y creativa cuando la vista se concentra en la cantidad de objetos que ha creado. La dedicación y prolijidad de su trabajo es innegable en cada uno de ellos. Aros y collares de todas las formas y colores, bolsos y monederos en goma eva, el material característico de sus creaciones. “Tenía la idea hace tiempo, cuando en la universidad conocí este material que es la goma eva, me gustó y siempre quise hacer algo con él”.

Además, imparte clases de taller de ambientes y computación en la Universidad mayor. También ha realizado proyectos para Chiletabacos Olidata y Santillana.

Sus accesorios, especialmente por la novedad de los productos creados en goma eva, son un lenguaje estético único,con una dedicación en el trabajo manual y artístico reflejado en las armónicas combinaciones de cada obra. Geraldine ha logrado transformar su placer e innato talento en un medio de vida.





__________________________________________________________________________

__________________________________________________________________________


Francisca Iribarne, cantante:

“NO ES RECOMENDABLE SER ARTISTA EN CHILE”.

Así de categórica fue al hablarnos de su experiencia. Nos comenta sobre la situación actual chilena, los programas de televisión y el mundo de la música.

Por Virginia Price.

Visualícese de la siguiente forma: disfrutando de un happy hour en un exclusivo hotel de Santiago acompañado de una hermosa mujer que canta para amenizar su velada. Parece una buena forma de empezar la noche. Sin embargo, hay una historia detrás de cada mujer que se para, día a día, frente al micrófono para cantarle a los múltiples viajeros que pasan por los hoteles de nuestra capital. Esta vez, en el Hotel Intercontinental.

Francisca Iribarne tiene 27 años y desde los 15 que canta profesionalmente. Es una mujer bonita y, después de dos hijas, tiene una hermosa figura. Vive en San Carlos de Apoquindo y pareciera tener una vida como muchos quisieran. Sin embargo, no es tan simple, y el ser cantante trae muchas satisfacciones, pero al mismo tiempo, bastantes obstáculos que no siempre son fáciles de superar. “Es todo un trabajo de invertir mucho tiempo, de perder muchas cosas para conseguir muy poco, tampoco es un trabajo de lo mejor que hay en este país”. Así, fuimos a su casa y conversamos con ella.

- ¿Cuánto tiempo llevas cantando?

- Profesionalmente empecé a los 15 años. Antes en el colegio cantaba para los actos cívicos y concursos, pero nada serio. Ya tengo 27, así que llevo como 12 años cantando. He hecho eventos súper importantes, así que estoy bien contenta con eso, es una carrera artística de toda una vida.

- ¿En qué trabajas ahora?

- Estoy cantando en el Hotel Intercontinental desde el verano del año 2002, ya voy para el sexto año trabajando ahí. Esa es mi pega fija, he tenido la posibilidad de conocer gente súper importante ahí, me han salido varios eventos, como de gobierno, embajadas o empresas súper grandes.

- ¿Qué cosas has hecho a lo largo de tu carrera?

- Sólo cantar, pero a personas importantes. Por ejemplo, le canté los cumpleaños y aniversarios de matrimonio al general Pinochet, al gobierno militar y a la embajada de los Estados Unidos, a unos mineros sudafricanos que controlan gran parte de la minería mundial y para empresas grandes como Claro. He cantado en Espacio Riesco, en el Palacio Riesco, me han llevado a Pucón, a Chillán a cantar en una inauguración del mall, y demasiados matrimonios.

- Y, ¿haces esto porque te gusta?

- Es que es lo único que sé hacer. Aspiraciones hay muchas, como de poder cantar fuera de Chile, pero de hacerme famosa así como de discos, no. Yo me niego a eso, de haber querido hacerlo hubiera seguido participando en la televisión, hubiera ido a Rojo, porque me insistieron muchas veces que fuera a Rojo, incluso me llamaron los productores del programa, pero no quise porque en este país para ser famoso tienes que entregar mucho, como tu integridad. Y no estoy en condiciones de hacerlo, ya en este punto de mi vida no quiero, no estoy ni ahí.

- ¿Planeas en algún momento salirte de la música?

- Sí, tengo planes de hacerlo, como trabajo fijo, porque llega un minuto que es cansador. Yo canto tres horas diarias, y puede sonar muy poco, pero son tres horas en que tienes que estar ocupando la garganta y a la larga, cansa. Tienes que estar cuidándote de no quedar afónica, de la primavera, las alergias, que se te atragantó algo, que te dan ganas de toser y de no resfriarte, porque si no vas al hotel es un día menos de paga. Por otro lado, no es rentable porque han salido muchos artistas nuevos, dentro de las mismas academias de música, cobrando “luca” por cantar toda la noche. Para los eventos ha salido mucho DJ con música embasada, lo que les sale mucho más barato y prefieren gastarse todos los millones de pesos en un humorista que sea la estrella de la noche, antes de llevar variedad y cosas elegantes y bonitas.

- ¿Son compatibles una vida artística con una vida familiar?

- En mi caso son súper compatibles. Incluso es más compatible de lo normal, porque yo trabajo de tarde-noche, entonces estoy todo el día en mi casa desocupada. Hago el aseo, voy a dejar a mis hijas al colegio, almorzamos en familia, etc. Lo único malo es que no puedo juntarme a la misma hora que quiere juntarse el resto de la gente a tomarse un café por ejemplo, no puedo ir a reuniones del colegio de mis hijas o reuniones de la iglesia en que participo.

- Teniendo dos hijas, ¿es posible mantenerlas adecuadamente siendo cantante?

- Ahora que vivo con mis papás no es difícil, somos como una gran tribu que vive en esta casa y todos aportamos con nuestro sueldo. Pero se supone que me voy a casar y no sé como pretende mantenerme (ríe), porque yo creo que igual cantaré en una u otra parte por ahí, pero va a ser sumamente complicado. Ahora, si yo puedo y tengo mis eventos, obviamente voy a trabajar en esto también. No es que yo a él lo vaya a incluir en mis planes de cantante, pretendo yo incluirme dentro de sus planes (ríe).


LOS ARTISTAS Y LOS CIUDADANOS

- ¿Qué opinas de las políticas públicas con respecto a los artistas? ¿Impulsan a los jóvenes o los terminan desmotivando?

- Yo creo que no te impulsan. De hecho, los programas de cantantes como Rojo no ayudan mucho porque los únicos que pudieron emerger un poco serán dos y su carrera no es la mejor. La María Ximena Pereira supuestamente es cantante y está de animadora en un programa nada que ver. A las bandas les cuesta un montón salir porque es como una mafia: los pisotean y no los dejan emerger. Al final es un círculo vicioso, aquí sale el que esté más “apitutado”, ese es el problema. A mí, por ejemplo, no me dejaron emerger cuando estuve en televisión. Participé en un programa de cantantes de Canal 13, en el “Nace una Estrella”, gané el primer programa, y porque otros cantantes tenían más contactos en el canal, no pude ganar el segundo.

- ¿Consideras de las posibilidades que tienen los ciudadanos para acceder al arte son adecuadas?

- Los accesos están, yo creo que la gente sí tiene la posibilidad de conocer arte, simplemente no le interesa. También es tan elitista, te sacan un ojo de la cara para entrar a ver un ballet o una ópera. El teatro tienes que hacerlo entretenido y burdo para que la gente vaya, porque sino nadie va.

- O sea, al final cantas para pura gente con plata…

- Sí (ríe), es de elite, si no fuera así, no podría vivir. Tiene que ser cierto estándar de personas porque sino no pueden pagarme y yo no puedo hacer el evento. No puedo cantar por menos de 100 lucas, por todo el tiempo que llevo cantando, porque mi repertorio es exclusivo y lindo, y porque la empresa tiene la plata para pagarme lo que estoy cobrando. Y cuando es por menos, es porque voy a cantar dos o tres canciones a una iglesia a un matrimonio.


LA PEOR PARTE

Sin duda, un artista vive de los contactos. Es por eso que durante nuestra entrevista la llamaron dos veces al celular, pero las llamadas no interrumpieron nuestra conversación sobre lo que ella piensa de ser artista en nuestro país.

- ¿Es recomendable ser artista en Chile?

- No, no es recomendable. Si eres joven, 15 o 16 años, y se te presenta la p osibilidad de irte de Chile y hacerte famoso, por ejemplo como Kudai, que pudieron irse a México, hay que tomarla. Pero cuando eres grande, con una vida formada, a menos que se te presente una oportunidad espectacular, no te lo recomiendo. No es recomendable ser artista en Chile. Mejor que sean periodistas, niñas.